sábado, 14 de enero de 2017

Dime como sigue

 ¡Buenas noches queridos! Hoy publico con mención a una maratón en que participo y se llama #Summerthon, como ya saben y los tengo apabullados con lo mismo. En fin, el reto que nos convoca es de escritura. Ya vieron que yo nunca publico ninguna producción literaria mía, pero eso va a cambiar ahora mismo. Los dejo con el texto que acabo de inventar para completar la primera frase:

Y se sentó bajo el viejo árbol, como lo hacía todas las tardes de aquella lejana infancia, aun sintiendo culpa por lo que acababa de hacer. Se quitó el sombrero. Cuando invitó a Ruth no esperó que ella aceptara. El paseo en bote por el lago fue lo primero que se le ocurrió. Esos días de verano estaban siendo muy calurosos, pasear por el gran lago, cruzar hasta la orilla opuesta a la casona y charlar todo el tiempo era un buen plan. El agua refrescó sus pies y recordaron el pasado, la infancia que los había unido allí mismo, en la vieja casa de los tíos.Luego de diez años, y con la esperanza a flor de piel, le declaró sus sentimientos. Ella era tan amable, tan bella que  no esperó ver en su rostro esa expresión de repulsión. Apeló a la intimidad que habían logrado, a los recuerdos, pero nada fue tan cruel como su mirada burlona. ¿Cómo se le había ocurrido? Solo había sido una distracción, el único con el que podía pasar el tiempo en esa casa de locos. El único que la adoraba ciegamente. El sol moría, los pájaros volvían a sus nidos. Ya no habría nadie en la casa que pudiera escuchar los gritos de ella, que en tanto tiempo no había aprendido a nadar.

 Es un texto corto de menos de 200 palabras que espero que les haya gustado.
 Me despido hasta la próxima entrada que no se va a hacer esperar.

Meri.



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